Enlace al artículo original: https://karger.com/ene/article/62/5/316/124200
DOI: 10.1111/joim.13329
Palabras clave: Flicker, alucinaciones, estroboscopio, Máquina de Sueños, neurociencia, generación Beat.

Métodos:
Se revisa la historia de las alucinaciones visuales por estímulos de luz intermitente (flicker), desde el siglo XIX hasta la neurofisiología y su adopción por la contracultura de los años 60.

Los investigadores descubrieron un fascinante fenómeno donde la exposición a luz intermitente puede desencadenar alucinaciones visuales vívidas. Los primeros neurofisiólogos en éste campo, como William Grey Walter observaron que la luz estroboscópica a frecuencias específicas (8-12 Hz) podía producir experiencias visuales complejas, desde patrones geométricos hasta escenas elaboradas.

El fenómeno captó la atención de artistas de la Generación Beat como Brion Gysin y William Burroughs, quienes crearon la "Máquina de Sueños" - un dispositivo diseñado para inducir alterados de conciencia sin drogas.

Resultados:

  • Alucinaciones visuales: Los estudios mostraron que la luz intermitente puede inducir una variedad de alucinaciones, desde patrones geométricos hasta imágenes complejas, relacionadas con la actividad neuronal en el tálamo y la corteza visual.

  • Aplicaciones culturales: En los años 60, la "Máquina de Sueños" se convirtió en un ícono de la generación Beat, utilizada como herramienta para la exploración espiritual y la creatividad artística.

  • Aplicaciones científicas: Hoy, el fenómeno del flicker se utiliza para estudiar trastornos neuropsiquiátricos, como el síndrome de Charles Bonnet, y para explorar técnicas de neurofeedback y bienestar.

Conclusiones:
El fenómeno de las alucinaciones inducidas por flicker ha evolucionado desde una curiosidad científica hasta una herramienta cultural y terapéutica. Su estudio continúa siendo relevante para comprender los mecanismos cerebrales subyacentes a las alucinaciones y para explorar nuevas aplicaciones en neurociencia y bienestar mental.

La neurociencia moderna utiliza ahora la estimulación estroboscópica para estudiar los mecanismos de alucinaciones visuales, particularmente para comprender condiciones como el síndrome de Charles Bonnet. La investigación destaca cómo una curiosidad científica se convirtió en una herramienta para la exploración artística y psicológica, tendiendo puentes entre la neurología, la psicología y la expresión creativa.